sábado, 1 de julio de 2017

LOS HIJOS DE LOS BARCOS - Junio de 2017

A borbollones bajaban de los barcos.
Venían escapando de las guerras, a
descubrir y conquistar estas tierras.
Y vaya si lo lograron, inmediatamente
se diseminaron por todo el territorio de
esta Argentina, que, los recibió con los
brazos abiertos.

Fueron enviados por los gobiernos a los
lugares menos poblados, e inhóspitos del país,
y rápidamente se adaptaron, porque, lo
único que querían era tener un lugar donde
poder empezar a trabajar y producir.

Las primeras camadas de inmigrantes
fueron de españoles, italianos y árabes,
que se afincaron quedándose para siempre.
No es difícil, ver un español al frente de un
hotel, un árabe con un gran almacén, o un
italiano con un importante taller, en cualquier
lugar de nuestra extensa geografía.

A mis pagos de la Provincia de Formosa,
llegaron los polacos, ucranianos y rusos,
que venían de soportar temperaturas de
varios grados bajo cero, a estos parajes
con mas de cuarenta grados de calor.
No se amilanaron y trabajando de sol a sol,
pronto cubrieron los campos de blancos
algodonales.

A la escuelita rancho del paraje donde mi
padre era el maestro, asistían los hijos de
esos colonos, decenas de niños con sus cabezas 
tan rubias, como el trigo que cosechaban.

Hoy, mas de la mitad de la población de nuestro
país, es descendiente de inmigrantes, son
¡"los hijos de los barcos"!.