Siempre supe que todo lo que hacemos,
debe tener un propósito claramente
identificado, porque, de lo contrario,
se hace difícil verificar que se ha
logrado, lo que de ello esperamos.
Cuando comencé con mis escritos,
expresé en uno de mis primeros
poemas; entre otras reflexiones:
"Un mundo mejor es mi anhelo.
Sin discriminación ni violencia.
Sin maltrato ni corrupción.
Mas tolerancia y comprensión.
Mas solidaridad y respeto.
Por una mayor cultura.
Por mas trabajo fecundo.
La clave está en la educación.
Quiero la humanidad entera
colmada de prosperidad.
Hay que hacerlo realidad".
Evidentemente la intención
primaria fue: Dejar Huellas;
y haciendo un balance de todo
lo escrito, puedo decir que en
ese sentido sigo insistiendo,
en camino hacia ese objetivo.